lunes, 12 de mayo de 2014

Lebenslust

   Si algo tienen los alemanes es su lógica aplastante. Y una de sus más loables virtudes es la de formar palabras de manera pragmática. Así en alemán diremos "Handschuhe = zapatos de mano = guantes", mientras que a la española traduciremos de una forma más creativa, véase "Regensburg = Ratisbona" para nombre de ciudad (aunque todavía no he conseguido descubrir si esto último tiene alguna explicación).
 
   Mira que yo soy de esas personas que odian meter palabrejas en otro idioma a mitad frase, no se sabe bien para qué. Si hablamos español, hablamos español, si hablamos inglés, hablamos inglés, y así sucesivamente.  Pero tengo que reconocer que hay ciertas palabras que no tienen traducción; que traducir se pueden seguro... para eso están siempre dispuestos los googletranslate-wordreference-leo-pons y compañía, pero les falta un no se qué; ese matiz, ese "no exactamente" que hace propia cada lengua.
 
    Pues bien, con respecto a esto tengo listas infinitas, pero lo que quería es hablar de una de esas palabras mágicas: LEBENSLUST. Si traducimos literalmente, "alegría de vivir". Pero yo creo que va más allá... creo que es levantarte por la mañana y ver que entra ese rayito de sol por la ventana,  es cuando desayunas en el balcón, cuando cantas en la ducha, cuando tienes ganas de saltar, de bailar, cuando te quieres comer el mundo, cuando el suelo se te aleja de los pies, cuando le sonríes a cualquiera, y no te borras la sonrisa en todo el día, cuando te quieren.
 
    Para los que sabéis de lo que hablo, ¡viva la vida!
 
    Pero vale, que hay días en que no hay sol... ¿entonces qué? Pues hacemos como con el limón (post nº1 del blog), siempre hay sensaciones, recuerdos, imágenes todopoderosas que nos tele-transportan a un momento en que nos salía el Lebenslust por las orejas. Aviso que no es fácil encontrar la imagen ganadora, y que requiere su tiempo y pertinente dosis de imaginación, pero os animo a que lo intentéis, sobre todo en esos días medio grises (no por el tiempo), simplemente para escaparse un rato, de la mejor manera que sabemos, de una realidad que siempre nos gusta.  
 
    Un ejemplo:
 
 
 
a mí este azul, esa luz y este mar... mi mar, mi casa, me dan Lebenslust.
 
¡Espero que hayáis empezado con buen pie la semana!