27 años, 4 idiomas, una carrera y 3 años de experiencia laboral. Lo normal. Bueno, lo que hay que hacer. Lo que nadie nos dijo es que esa ya no es la clave del éxito, o por lo menos, no del éxito que esperábamos.
No puedo evitar levantar un poco la cabeza, casi desafiante, cada vez que le digo a alguien "soy arquitecta". Admitirlo casi suena a "mea culpa"; sí, soy arquitecta; sí, me equivoqué; sí pensaba que esta era una profesión digna y con futuro. Y si además lo dices en España, parece que lleva implícito el "sí, soy de esos que dejaron/ayudaron a dejar crecer la burbuja inmobiliaria (no voy a entrar ahora con el tema de los bancos), especularon, se aprovecharon del que pudieron por el camino, hicieron mala arquitectura con prisas y por algún euro más, para euros todos los que me llevé..." Pues NO. Yo estaba estudiando, haciendo mis cosas, no sabía de burbujas y casi no sabía de Arquitectura, y esta crisis no tiene absolutamente nada que ver conmigo. Bueno sí, a diferencia de otros, a mí me perjudica directamente.
Sin duda una de las carreras más duras, hasta sacrificada diría yo. Y un día te encuentras con un título que no sabes muy bien donde colgar y un país entero que te da la espalda (porque todo el mundo sabe que ahora no se puede hacer nada más que esperar a que pase la tormenta). Y en vez de salir a la calle a lo 15M, agachas la cabeza, haces la maleta y te vas, a Alemania en el mejor de los casos (por la proximidad más que nada), o a hacer las Américas si eres más valiente.
Y aún fuera, la historia es siempre la misma: horarios de locos, noches sin dormir y sueldos de risa. Pienso en el primer becario que aceptó unas prácticas no remuneradas, en el primer arquitecto que super-rebajó sus honorarios para conseguir un proyecto, o en el rector que no redujo las plazas de arquitectura en la Escuela cuando todo esto se venía venir. Gracias, sin ustedes esto no habría sido posible.
Pero algo de esto también tiene que ser culpa nuestra, por seguir aguantándolo. ¿Vocación? La vocación no da de comer, pero, ¿hace feliz? no tiene porqué. No soy de las que se conforman y se callan, así que digo: "ya no lo aguanto más". Si la situación no cambia, tendremos que cambiarla nosotros, y si no se puede, prometo que dejaré la amada arquitectura para los ratos libres y me dedicaré a algo serio en horario laboral. Os invito a que hagáis lo mismo.
En uno u otro caso, ánimo. Ya vendrán tiempos mejores.
Feliz Día de la Mujer Trabajadora y feliz fin de semana a todos!
PS: nada más representativo, una foto con un Corbu gigante en la Unité d'Habitation de Marseille
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